viernes, 13 de diciembre de 2013

Nos quedará la música

Después de la información, lo que nos hará menos libres es que nos quiten la música. Porque la información es para conocer y la música para sentir. De todas las formas de expresión, la música ya es la hermana mayor del impulso y la locura.

Ayer estuve en un festival, Enclave de Agua, o vamos a ser más concretos: una reunión de amigos. Grupos de la escena funk, soul de Madrid, de España. Profesionales como la copa de un pino, apasionados, expresivos y potentes a rabiar.

Un escaparate a la vida. Golpes de sonidos y de voz que sacaban lo mejor de los asistentes. Lo que ayer ocurrió en Shoko apenas puedo describirlo con palabras. Tendrías que entenderme a mí, y luego entenderíais lo que me pasa. Voces, coros, teclado, guitarras, bajos, ese bombo que se mete dentro del cuerpo, armonías, gritos de guerra, e himnos.

A la música es lo que le pasa justo después de ser música: que se convierte en himno. Y un himno siempre tiene la identidad de un grupo gigante de personas.

Que no me apaguen la radio, porque necesito conocer.

Y que no me apaguen la música, que necesito sentir.


No hay comentarios: