viernes, 6 de mayo de 2011

Soberana Intuición

Dos dedos sostienen un cigarro meditado.
Y los oídos alteran el ruido de fondo.
Los ojos se entregan al descanso.
El olfato retiene el olor del sándalo en la piel.
Y la boca traduce lo que la soberana intuición piensa de ese momento.
Y justo así, se convirtió en mágico.

jueves, 28 de abril de 2011

Entre piedras con suela blanda


Un rayo de sol se ha colado por el cristal de la habitación.
Ni me he inmutado porque hace tiempo que duermo con la persiana levantada.
Me gusta que las mañanas me levanten por sí solas, pero cada día convivo mejor con el mundo.
Ni el sol me levanta, ni las piedras me hieren sobre la suela blanda de mis zapatos.
Ya no busco el sonido de las calles, porque prefiero vivir en mi personal sonido de trompetas y tambores.
Hace tres años me llamaron soñadora con ironía. Pero este mundo no está como para tomárselo demasiado en serio, al final por unas cosas o por otras nunca nadie es quien dice ser.
Con el tiempo encuentro que ni yo misma soy quien pensaba ser.
No importa. No soy yo quien tiene que hablar de mí misma.
Una vez, bajo las duras palabras de un catastrófico Ivan Ferreiro, me rompieron el corazón, y desde entonces he roto algunos, he ninguneado y sobre todo, he intentado permanecer fuerte en un mundo que juzga más que duerme. Y que finge más que sueña.
Bajo el piano de Rufus he convertido las experiencias en cuentos con moraleja. La guitarra de Mayer le puso el sol a los inviernos escandinavos.
Y en este teatro del que soy protagonista, han bajado un telón opaco, donde el sol ya no puede colarse en la habitación.
Me he llevado unas piedras, para seguir pisando sobre suela blanda. De alguna manera el dolor es necesario para hacerse más fuerte. Y la insistencia tiene que servir de algo en una vida valiosa, donde siempre pasa lo mismo.

martes, 19 de abril de 2011

Solo es feliz en el sol

Comienza una canción de Ben Harper diciendo que ella sólo es feliz en el sol.
Ben debió ser la noche para ella.
Como la historia de muchas vidas, que viven entre el día y la noche.
Cuando el momento no llega nunca.
Ella esperaba que el hombre que había escogido en su corazón pudiera darle la luz que buscaba, porque ella sólo es feliz en el sol. Y la luna no le alumbraba suficiente.
Supongo que al final, ella se fue a buscar a otra parte, aunque pasó mucho tiempo.
Y cuando por fin parecía ser libre, la voz nocturna irrumpía de nuevo, dando por hecho que ella solo podría ser feliz en el sol.
Le perdió queriéndole. Verle feliz le hacía llorar a aquel hombre.
Y al final, el silencio le puso fin a esa canción.
Cuando se hizo de día.

lunes, 4 de abril de 2011

El amor al revés

Arde Roma.
El amor está apagado.
Los cimientos se resienten como si el seísmo nipón hubiera llegado aquí también.
Son los efectos de la globalización.
Los de luego la llamo o la escribo un whatssup... porque para eso tenemos esas moderneces. Para perder las buenas costumbres.
Por si la pachorra era insuficiente.
Y un "What the fuck" saliendo de mi boca,
con lágrimas que colman un vaso que ya estaba medio lleno, porque ellas lo veían medio vacío.
En mi mundo, ese que construí bajo efectos de la dulce droga, hacíamos las cosas de manera casi instintiva.
No confirmábamos los estados del caralibro para saber que alguien estaba triste, ni los "smilies" del msn para saber que estaba contento.
Bastaba con una simple complicidad natural, y lo que antes llamábamos amor, y que ahora o se confunde o cuesta tanto verlo venir.
Hoy ha sido un día lleno de ambulancias y coches de bomberos.
Quizá se van a Roma.
El amor ya está apagado en este rincón.

domingo, 27 de marzo de 2011

Sobrias palabras


Una mirada lo dice todo.
La gente no lo sabe pero hay ondas en el aire
que me sacuden de arriba a abajo.
Pueden pensar que solo porque no se ven
nadie se va a dar cuenta de que están ahí.
Solo hace falta ser un poco observador
preocuparse la mitad de lo que hablamos en escuchar
cerrar los ojos y pensar
que hay cosas que ocurren
y te las cuentas
y otras que si no las estudias aunque sea unos segundos,
nunca sabes que están ahí.
Y ahí hay de todo.
Todo lo bueno y todo lo malo.
El hombre es un ser tan tierno como despiadado.
Nadie es 100% sincero
la mitad esconden secretos, sabiendo que están ahí
la otra mitad, han conseguido engañarse a sí mismos, y nada de lo que se empeñan en vivir es del todo verdad al fin y al cabo.
Hay amor y hay odio
Cuando no hay ninguna de las dos, hay indiferencia o compasión, ambas totalmente despojadas de autenticidad.
Y me permito este pequeño lujo de decir una cosa
probablemente la única cosa en la que pueda haber una verdad pura:
de todo se aprende
y cuando levantas eres más fuerte
y esas ondas de las que hablo
se perciben en el ambiente.
Para la próxima vez que alguien te pida confianza,
habrán sobrias palabras.

viernes, 25 de marzo de 2011

A little faith

When the road gets dark
And you can no longer see
Just let my love throw a spark
And have a little faith in me

Algunas canciones me hacen soltar una escurridiza lágrima, sin motivo aparente, como si mi mente se tomase las notas de manera personal. Y cada día lo digo más convencida. Un día la música, nos volverá locos a todos. Sin poder remediarlo.

martes, 22 de marzo de 2011

Y yo con estos pelos

Hoy es un día de esos es los que me he puesto unos tacones de los años 20, el maquillaje de los maquilladores, y unos bucles muy graciosos que se pelean por escapar en mis sienes.
Un día como esos no lo tengo todos los días.
Primero porque es el primer día que me he puesto como pretendiendo algo sin pretenderlo, y segundo porque si me lo hubiera pensado dos veces nunca habría dejado secar mi nuevo pelo capeado a la suerte del viento.
Pero hoy, debe ser por la primavera, me ha parecido apropiado que mi bolso no conjunte con los zapatos, que mis rizos parezcan despeinados, que mis labios sean naranjas, color que nunca uso, y que me haya puesto un abrigo de esos que me regala mi abuela en fin de año.
Y todo porque sí.
Porque el día ya empezaba gracioso. He despertado con un buen café, que se convierte en el ritual de mis mañanas. El cartero ha venido a traerme un libro que tenía muchas ganas de leer: W de Wikileaks, sobre el fenómeno de Julian Assange, hombre por el que me siento realmente atraída desde que dijo "disfruto machacando bastardos."
Después frente a todo pronóstico me he enfrentado a una entrevista en la que en vez de preguntarme más bien entrevistaba yo, y entonces he quedado descolocada para el resto de minutos en que le di vueltas.
Ahora aunque me siente, mis ojos no descansan, intentando hacer terrorífico un cartel de película, con tonos mostazas, como mi bolso y como dentro de unas horas, cuando tenga que irme corriendo con el mismo color por cielo y yo, con estos pelos.